Escuchar música en el trabajo mejora la creatividad y solución de problemas

Escuchar música en el trabajo mejora la creatividad y solución de problemas

La música ha sido reconocida desde siglos atrás por su efecto en la conducta de los seres humanos. En La Música y sus beneficios para la salud nos referimos también al poder incluso curativo que tiene ésta para reducir el estrés, la ansiedad, disminuir la depresión y el dolor e incluso en la salud física.

 

Pero qué hay de la productividad? Puede ser la música un elemento que favorezca la productividad en las organizaciones?

 

Algunas investigaciones sugieren que la música puede afectar el desempeño en el trabajo debido al impacto positivo que tiene en nuestro estado de ánimo: cuando la música evoca un estado de ánimo placentero las personas parecen desempeñarse mejor e incluso parece contribuir a la solución creativa de problemas.

 

Lo anterior fue observado en personas que trabajaban como desarrolladores de sistemas computacionales, quienes manejaban altos niveles de estrés en distintas fases de su trabajo, el cual se manifestaba en forma de ansiedad extrema y depresión, lo cual evidentemente afectaba su trabajo. Un investigador sostiene que este tipo de trabajo es particularmente vulnerable a errores atribuibles al ESTRES, quien descubrió que hasta un 42% de los errores o fracasos en el diseño eran atribuibles al mismo!

 

Escuchar música antes y durante el trabajo de programación parece disminuir los niveles de ansiedad, pero no solo eso: la música parece aumentar la POSITIVIDAD, EL ESTADO DE ALERTA Y LA CAPACIDAD DE FOCO O ESTAR PRESENTE.

 

La música parece también actuar como ansiolítico cuando las personas tienen que preparar una presentación oral, reduciendo la presión arterial y el ritmo cardiaco, y tener efecto en la conducta de los individuos actuando como relajante, pero esto parece guardar relación con las preferencias musicales,  la familiaridad y/o experiencias previas.

 

Pero las diferencias individuales parecen también ser un factor importante en el impacto que tiene la música sobre la productividad. En otro estudio con controladores de tráfico aéreo, se les evaluó en cuanto a rasgos de ansiedad y extroversión/intraversión y se les realizó un diagnóstico de estrés previo a la experimentación. Tanto en quienes escucharon música como quienes trabajaron en silencio se observó una disminución en sus niveles de estrés, sin embargo, en aquellos con niveles altos de ansiedad e introversión no pareció producirse este efecto.

 

La hipótesis parece ser que entre más se escuche o incluso se produzca música, es mayor la reacción emocional o sensibilidad a la misma.

 

Los investigadores señalan que el famosísimo y controvertido Efecto Mozart sobre el cual se cree hace a las personas más inteligentes,  tiene en realidad un impacto moderado en el razonamiento espacial, y por otro lado, mientras que altos niveles de estrés y/o ansiedad provocan una disminución del desempeño cognitivo, la mejora en el estado de ánimo que presumiblemente podría derivar del escuchar este tipo de música se asocia también a una mejora en las tareas de solución de problemas.

 

Y si nos referimos al campo médico, las investigaciones señalan que no solos los pacientes que ingresan a una cirugía se benefician de la música, sino que también los cirujanos se relajan cuando escuchan música mientras realizan su trabajo, y “lo que es bueno para el médico, es también bueno para el paciente”.

 

 En Transforma tu Estrés, ayudamos a las personas y organizaciones a elevar su bienestar y productividad, consúltanos.

 

 

 

 

 

 

 

Sabes cuánto le cuesta el estrés a tu organización?

Sabes cuánto le cuesta el estrés a tu organización?

La idea de que el estrés es bueno para la productividad se contradice con los números rojos en las organizaciones que muestran una realidad distinta: el estrés laboral incrementa de manera importante, los costos asociados a distintos indicadores de desempeño en la organización y reduce la productividad y rentabilidad de la misma.

 

Los Costos

 

De acuerdo a Ravi Tangri, autor del libro Stress Costs Stress Cures, los costos del estrés se traducen en los siguientes:

  • 19% de ausentismo
  • 40% de la rotación
  • 55% del costo de los programas de asistencia al empleado (o más)
  • 30% del costo de la incapacidad de corto y largo plazo
  • 10% del costo del programa farmacéutico destinado a medicamentos psiquiátricos
  • el 100% (costo total) de las quejas y demandas por estrés laboral

 

Los datos anteriores son calculados de manera “conservadora”, lo cual implica que pudieran ser mayores. Otra fuente refiere que el presentismo, fenómeno de estar “de cuerpo presente” es hasta 7.5 veces más costoso que el ausentismo.

 

Tan solo en Estados Unidos se estima que la cifra podría ascender a 300 billones de dólares anuales

 

Los costos asociados a la violencia en el lugar de trabajo, los cuales incluyen el mobbing o acoso laboral, así como el acoso sexual, racial, etc. y los planes de cobertura en caso de discapacidad por enfermedades asociadas al estrés no están incluidos.

 

A quienes afecta

El estrés por lo general tiene más impacto, dice Tangri “en los trabajadores de cuello blanco (profesionales asalariados), empleados de bajo rango en la jerarquía organizacional, el sector de servicios y en las mujeres. “Los pequeños estresores diarios son por lo general los más dañinos”. Con cada evento estresante se metabolizan alrededor de 1,400 reacciones químicas en nuestro cuerpo. algunas de las cuales se mantienen por horas después de ocurrido el evento.

 

Cómo afecta su conducta

Las personas afectadas por el estrés:

  • Fuman más
  • Comen más
  • Consumen más alcohol y tienen más problemas relacionados con el consumo de drogas
  • Están menos motivados
  • Tienen más problemas con sus compañeros de trabajo
  • Se enferman más que sus contrapartes

 

Cómo afecta su salud

Algunos efectos asociados al estrés son:

  • Debilitamiento del sistema inmune
  • Incremento de enfermedades infecciosas
  • Enfermedades respiratorias crónicas
  • Hipertensión
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Obesidad
  • Enfermedades Gastrointestinales
  • Depresión

entre otras

 

El poder personal

De todas las posibles causas hay una que predice el grado en que la persona podrá manejar el estrés de manera efectiva y mantenerse saludable, y es su sentido de PODER PERSONAL. Este tiene que ver con el saberse con los recursos y habilidades para manejar las situaciones y retos que se presentan, y es lo opuesto a la impotencia.

 

Entre mayor sea el PODER PERSONAL, mayor será la habilidad para lidiar efectivamente con las situaciones estresantes y mayor será la oportunidad de mantenerse sano. En sentido inverso, entre menor sea este PODER PERSONAL (y mayor el sentido de impotencia), serán mayores las posibilidades de enfermarse como resultado del estrés.

 

Cultivar este PODER PERSONAL en quienes trabajan en las organizaciones es clave para reducir el estrés y mejorar la productividad.

 

En Transforma tu Estrés te ayudamos a reducir los costos asociados del estrés y elevar tu PODER PERSONAL y el de tu organización. Consúltanos

10 formas de saber si eres adicto al trabajo

10 formas de saber si eres adicto al trabajo

 

La Adicción al Trabajo o “Workaholism” es un término acuñado por el ministro y psicólogo Wayne Oates en 1971 y se refiere a la compulsión o necesidad incontrolable de trabajar incesantemente.

 

Un área de debate gira en torno de si la adicción al trabajo es un fenómeno positivo o negativo. Algunos argumentan que la adicción al trabajo tiene que ver con altos niveles de Eutrés – estrés positivo- la satisfacción con el trabajo y el alto desempeño y que los adictos al trabajo deben servir como modelos a seguir para otros. Otros argumentan que la adicción al trabajo conduce a resultados positivos en el corto plazo -satisfacción, desempeño-, pero negativos en el largo plazo -peor salud, problemas en las relaciones interpersonales. Los adictos al trabajo han sido descritos como “personas que trabajan duro” que disfrutan enormemente su trabajo y obtienen buenos resultados.

 

Respecto de las características de personalidad, comúnmente las personas adictas al trabajo suelen ser lo que se conoce como personalidades tipo A, orientadas al logro, neuróticas, pero sobre todo perfeccionistas. Aunque no existe evidencia suficiente, se habla también de personas narcisistas. Este tipo de personalidades, si bien logran los resultados, nunca o raras veces se encuentran satisfechas con lo que logran, además de que se ha encontrado una relación entre éstas y un riesgo mayor de sufrir ESTRES así como enfermedades cardiovasculares. 

 

ADICCION VERSUS COMPROMISO CON EL TRABAJO

 

Si una persona verdaderamente ama su trabajo, puede decirse que se trata de una persona comprometida con éste y no adicta al trabajo. Aunque la diferencia pudiera ser sutil y difícil de medir, la persona comprometida experimenta “un estado positivo relacionado con el trabajo caracterizado por una sensación de vigor, dedicación y absorción”.

 

Una diferencia clave entre ellos es la motivación que subyace a su conducta: la persona comprometida encuentra el trabajo intrínsecamente placentero, mientras que la persona adicta al trabajo siente la compulsión de trabajar más por pensar que debería hacerlo. En un estudio se encontró también que las personas adictas al trabajo tendían a experimentar de manera discreta ansiedad, enojo, y desilusión tanto en trabajo como en casa, mientras que las personas comprometidas con el trabajo experimentaban jovialidad, atención y confianza en sí mismos en estos ámbitos.

 

Mientras que las personas adictas al trabajo obtienen resultados negativos – mayor estrés relacionado con el trabajo, menor satisfacción, menor balance de vida y conflictos con la pareja, entre otros -, las personas comprometidas con el trabajo experimentan en mayor grado emociones positivas con lo que cual enriquecen tanto su trabajo como su vida familiar.

 

Ser adicto al trabajo va mas allá de pasar muchas horas trabajando, sino que implica una serie de ideas y preocupaciones en torno al deber profesional que puede afectar la salud y calidad de vida. Aquí encontrarás una lista que podría serte de utilidad para saber si eres adicto al trabajo:

 

  1. Te sientes “obligado” a trabajar, debido a la presión que ejercen tus superiores y pares, pero sobre todo, debido a tu propio nivel de exigencia personal.
  2. Piensas todo el tiempo o la mayor parte de él en el trabajo aún cuando no estés trabajando.
  3. Te cuesta trabajo desconectarte los fines de semana y vacaciones y revisas con frecuencia tus mensajes, aún sin que nadie te lo pida.
  4. Tienes dificultades para dormir, ya sea porque te quedas trabajando hasta pasada la medianoche, o porque te despiertas durante la madrugada pensando en tus pendientes de la oficina.
  5. Consideras aberrante el decir “No” aún cuando te encuentres saturado de trabajo, porque piensas que esto demerita tu calidad profesional; te resulta también difícil delegar.
  6. Trabajas los fines de semana porque “tienes mucho trabajo”, lo cual con frecuencia suele acarrearte discusiones con tu pareja.
  7. Piensas frecuentemente que solamente las personas que trabajan duro son las que logran sus objetivos, y aunque no te guste lo que haces, te impulsa más el “deber ser”.
  8. Comes normalmente en tu lugar de trabajo, aunque ya sientas fastidio de pedir el mismo sandwich todos los días. A veces, prefieres no comer.
  9. Tu ritmo de trabajo te ha provocado ya algún inconveniente de salud, al cual no le das mucha importancia.
  10. Amigos? Quien los necesita? Reunirte con ellos es una pérdida de tiempo!

 

En Transforma tu Estrés nos interesa tu salud y bienestar, contáctanos!

 

 

Adaptado de Workaholism: It’s not just long hours on the job

¿Qué hace tu empresa para prevenir el desgaste laboral?

¿Qué hace tu empresa para prevenir el desgaste laboral?

Uno de nuestros clientes estaba muy contento de haber conseguido ese trabajo. Siempre había soñado en formar parte de una empresa de prestigio. Pero su sueño se convirtió en una pesadilla. Él se encarga de coordinar los proyectos simultáneos de diferentes áreas, que no están realmente interesadas ​​en colaborar con los demás. Toda la empresa se mueve lentamente y él, nueve meses más tarde está desesperado y abrumado.

 

“Pensé que iba a ser diferente”. Él está decepcionado por su trabajo, trabaja muchas horas al día, incluso los fines de semana, y está sufriendo los SINTOMAS DEL ESTRES: tiene hiperhidrosis (sudoración excesiva en las manos), no puede dormir y está ganando peso. “¿Qué opinan los demás?” Le preguntamos. “¿Se sienten de la misma manera?” “No”, dijo, “sólo se ríen de la situación”. “Umh” creemos, es probable que se movieron de la etapa de resistencia a la etapa de agotamiento de estrés.

 

Yerkes y Dodson hace un siglo, señalaron que si el estrés se prolonga en el tiempo o aumenta su intensidad, ya no es eficaz para aumentar el rendimiento. En su lugar, el rendimiento disminuirá, y es posible llegar al agotamiento, el desgaste – apatía, el cinismo y desilusion – y la depresión. Y eso es lo que muchos empleados en todo el mundo están sufriendo.

 

El estrés laboral tiene un enorme impacto en la salud, el rendimiento y la productividad. Una encuesta realizada por el Instituto de Seguridad Social (IMSS) y la empresa Regus ha encontrado que México tiene el 1er lugar en el estrés laboral.

 

“Pero el estrés es una respuesta individual, ¿no? El estrés es acerca de cómo usted reacciona a la mayoría de las situaciones en su vida. ¿Por qué nuestra empresa debe preocuparse por ello?”

 

Aunque la respuesta al estrés viene de la persona, hay algunas cuestiones organizacionales que desencadenan la respuesta de estrés: la falta de control, la imprevisibilidad, los malos jefes. El protagonista de esta historia se queja además de que tiene que pasar todo el día en diferentes reuniones por lo que no tiene tiempo para hacer otra cosa.

 

Le enseñamos entonces a hacer ejercicios de respiración, “tres veces al día”. A adoptar un estilo de vida más saludable, hacer ejercicio y tener una mejor dieta. “¿Hay algún programa de bienestar en su empresa?” Le preguntamos. “Bueno, creo que sí, pero no estoy tan seguro, la mayoría de la gente no sabe nada al respecto”.

 

Los programas de bienestar son una buena idea. Sólo si estas iniciativas son ampliamente comunicadas. Sólo si esas iniciativas se apoyan en la cultura organizacional.

 

“Donde trabajo hay una clase de yoga a las 3 pm, pero esa es mi hora del almuerzo, y por lo general pido un bocadillo mientras estoy preparando un informe para la reunión de las 4 con mi jefe. No quieren ver su cara si le digo que fui a clase de yoga en lugar de preparar el informe “.

 

Hay cuestiones organizativas que se deben abordar, junto con el bienestar de los empleados, tales como las cargas de trabajo, el liderazgo y la comunicación. Los programas de bienestar son sólo la mitad del pastel.

 

¿Qué hace tu empresa para prevenir el agotamiento de los empleados y mejorar su bienestar?

 

En Transforma tu Estrés te ayudamos a reducir el desgaste laboral. Consúltanos

 

 

6 cosas que hacen los líderes para ayudar a su gente a manejar el estrés

6 cosas que hacen los líderes para ayudar a su gente a manejar el estrés

Los líderes son responsables tanto de manejar su propio estrés, como ayudar a sus colaboradores a manejarlo. En el ambiente actual de trabajo, permanecer productivo y comprometido puede ser un reto, de acuerdo a un reciente artículo publicado en Harvard Business Review.

Enfocarse en el crecimiento y desarrollo de la gente es una de las muchas cosas que pueden hacer los líderes para gestionar el estrés. Historias como la de Google, en la que sus directivos se enfocan en crear una fuerza de trabajo feliz, saludable y productiva, parece ser una buena forma de liberar el potencial creativo y mantener la productividad de la organización. Además de ello, los buenos líderes:

  1. Son ejemplo y promueven en sus colaboradores buenas prácticas. Mantener el estrés bajo control, adoptar un estilo de vida saludable así como el balance entre el trabajo y la vida personal, son algunas de estas prácticas en las que los líderes deben ser modelo de actuación.
  2. Permiten a su gente desconectarse del trabajo. Si eres uno de esos líderes que exige a sus colaboradores mantener prendido su teléfono las 24 horas los 365 días del año, cuidado. Es probable que no seas tan efectivo para gestionar tu propio estrés y generes estrés innecesario en tu equipo de trabajo.
  3. Ayudan a sus colaboradores a manejar el estrés, incorporando y ofreciendo a su gente herramientas para manejarlo, tanto a nivel individual como colectivo. En ambos casos, los líderes deben mostrar a su gente, que ellos también utilizan estas herramientas y promover que sus equipos lo hagan. Las técnicas de relajación, el biofeedback y otras, pueden formar parte del “kit de herramientas” que tanto líderes como equipos de trabajo pueden utilizar para manejar el estrés.
  4. Se enfocan en una sola tarea y evitan el multitasking. Los buenos líderes establecen prioridades y saben que realizar más de una tarea a la vez reduce su efectividad personal, al mismo tiempo que ayudan a sus colaboradores a mantener el foco y evitar las distracciones.
  5. Los líderes que son competentes en el manejo de estrés se permiten a sí mismos y a sus colaboradores a hacer pausas en el trabajo. Estas, les ayudan a recargar sus baterías para poder mantener su energía en un nivel óptimo. Estos líderes son dueños de su tiempo y evitan el síndrome de estar siempre ocupado
  6. Los buenos líderes practican la empatía y la compasión, se interesan genuinamente por su gente, tienen contacto visual y físico con ellos, además de interesarse por escucharlos y se mantienen accesibles y dispuestos al diálogo.

En Transforma tu Estrés, buscamos líderes como TU, que quieran cambiar la cultura de su organización aprendiendo y enseñando a otros a transformar el estrés en energía positiva.

 

Cómo protegerte del estrés de segunda mano

Cómo protegerte del estrés de segunda mano

Aunque el estrés es una respuesta individual, es posible que permanecer mucho tiempo, o incluso unos instantes al lado de una persona con altos niveles de estrés, pueda tener un efecto en nuestro estado de ánimo, nuestra conducta e incluso nuestra salud. He aquí algunos ejemplos¹:

  1. Llegaste de buen humor al trabajo. Pero tu jefe está presionado por una entrega. Es evidente que se encuentra estresado, pues su estilo habitual se “intensifica”; te responsabiliza por la parte del trabajo que tenías que haber entregado (no se acuerda que con oportunidad ya se la enviaste), te grita y te amenaza. Tu, empiezas a sentirte irritado.
  2. Sales de la oficina, y en casa te espera una situación similar. Tu pareja está “de malas”, pues con el lío en la oficina te olvidaste de llegar temprano por que ese día es su aniversario. No tuviste tiempo siquiera de revisar tus mensajes en los que tu pareja  te reclama la hora de llegada, haber olvidado una fecha importante o no haber contestado ese mensaje mientras le reenviabas tu parte del trabajo a tu jefe. Con la suma de los dos acontecimientos, el del trabajo y con tu pareja, tu nivel de estrés se ha duplicado.
  3. Tus hijos quienes también esperaban ansiosos tu regreso para jugar, tendrán que esperar una mejor ocasión, pues a estas alturas, cualquier grito o correría te hará explotar, pero también pueden verse afectados al igual que tu por el estrés de otras personas (entre ellos el tuyo), pues los tienden a imitar las conductas de los adultos.

“Observar a alguien que está estresado, especialmente un compañero de trabajo o un miembro de la familia, puede tener un efecto inmediato en nuestro sistema nervioso”, y sólo hacerlo, puede aumentar nuestros niveles de cortisol hasta un 26%! El estrés de nuestra pareja puede tener un efecto mayor (40%) pero incluso ver un video con gente desconocida puede elevar nuestro nivel de estrés (24%)²

Quienes conviven o trabajan con personas depresivas, requieren de estar observando constantemente sus emociones, pues corren el riesgo de experimentar la misma tristeza, vacío o desesperanza que aquellos con quienes conviven o trabajan.

Las neuronas espejo

La explicación a este contagio emocional, está basado en las llamadas neuronas espejo. En la década de los noventas, el neurocientífico Giacomo Rizolatti y sus colegas en la Universidad de Parma, fueron los primeros en descubrir este tipo de neuronas, al observar los cerebros de primates (monos) y notar que ciertas neuronas se activaban cuando ejecutaban una acción (lanzar una pelota) pero también cuando observaban a otros primates efectuar esa misma acción.

Las neuronas espejo, son un tipo de célula en nuestro cerebro que responde igualmente cuando ejecutamos una acción y cuando somos testigos de la ejecución de la misma; y se han convertido en la explicación de fenómenos como la empatía, el aprendizaje por imitación, la adquisición del lenguaje, e incluso desórdenes como el autismo.³

Pero no sólo a través de la observación de otras personas nuestros niveles de estrés pueden elevarse . Otros sentidos además de la vista podrían jugar un papel importante:

  • Cuando un bebé en los cuneros llora, su llanto hace que otros bebén empiecen a llorar, casi al unísono.
  • Un grupo de mujeres las cuales fueron sometidas al “olor” del sudor de hombres mientras observaban la película “El Resplandor”, respondieron de manera semejante a la de sus parejas.

 

Cómo protegerte del estrés de segunda mano

Es relativamente sencillo comenzar a experimentar cierto estrés cuando estás con alguien que se encuentra estresado, he aquí algunas recomendaciones:

  1. Si empiezas a sentirte irritable, molesto o cansado, cuando estás con esa persona, trata de identificar el por qué
  2. Si se trata de una persona enferma, o que atraviesa por un momento difícil, ofrécele tu apoyo y empatía, pero marca un límite razonable en el que compartas su sentir
  3. Procura espacios en los que convivas con gente que te ayude a recargar tus baterías, con la que por el contrario, te sientas relajado y confortable

En Transforma tu estrés te decimos una y mil maneras de aprender a transformar aquellas situaciones que te generan estrés. Contáctanos!

Referencias:

¹Emociones contagiosas

²Make yourself immune to second-hand stress

³The mind’s mirror