La importancia de poder encontrar el equilibrio entre el trabajo y la vida personal y familiar resulta evidente. El balance de vida es indispensable para mantener una buena salud y ser más productivo, tanto para hombres como para mujeres, pero especialmente para estas últimas.

 

La semana pasada fue publicada en Science Daily la investigación realizada por la Universidad de Ohio, según la cual existe evidencia de la relación entre trabajar largas horas y un incremento alarmante de enfermedades crónico degenerativas tales como cáncer y enfermedades del corazón.

 

De acuerdo a esta nota, mujeres que trabajaron en promedio 60 horas o más a la semana en el curso de tres décadas triplicaron su riesgo de desarrollar diabetes, cáncer, problemas del corazón y artritis.

 

Allan Dembe, profesor de Administración y Políticas de los Servicios de Salud y líder de este estudio señala que las mujeres

 

Especialmente aquellas que tienen que malabarear con múltiples roles, sienten los efectos de trabajar intensamente y pueden poner la mesa para el desarrollo de una variedad de enfermedades y discapacidad

 

Lo cual ocurre según el investigador entre los 20 y los 40 años de edad, edades en las que quizá no se considere demasiado los efectos que podrían tener las intensas jornadas de trabajo en su salud.

 

Según los investigadores los hombres parecen manejar las duras jornadas laborales, sin embargo las mujeres tienen que combinar el trabajo fuera de casa con las responsabilidades familiares y pueden enfrentar mayor presión y estrés que los hombres que trabajan largas jornadas; las mujeres pueden sentirse además menos satisfechas por su necesidad de balancear las demandas de trabajo con las obligaciones familiares.

 

Empleadores y agencias de gobierno deberían estar conscientes del riesgo que implica para las mujeres ir más allá de la jornada de 40 horas, señala Dembe.

 

Las compañías se benefician en términos de la calidad del trabajo y costos médicos cuando sus trabajadores son más saludables… Mayor flexibilidad de horarios, coaching de salud en el trabajo, monitoreo y apoyo podrían reducir las probabilidades de que los empleados enfermaran o mueran como resultado de condiciones crónicas.

 

Investigaciones previas han señalado que quienes trabajan largas jornadas enfrentan mayor estrés, tienen más problemas de sueño y digestivos así como mayor cansancio, su desempeño en el trabajo se ve afectado y tienen más accidentes dentro del mismo.

 

Algunas recomendaciones adicionales que pueden serte útiles:

  • Define cuales son tus prioridades en la vida. Puede ser la familia o el trabajo. Si decides que ambas son importantes, busca equilibrar el tiempo que dedicas a ambas.
  • Evita el perfeccionismo. Muchas mujeres se convierten en sus peores aliados, ya que buscan ser perfectas en todas las áreas de su vida. Fíjate metas pero también se compasiva contigo misma.
  • Aprende a delegar. Tanto en el trabajo como en casa apóyate tanto en la gente que tienes a tu cargo como también si tienes hijos, pídeles que te ayuden con algunas tareas, evita el Síndrome de la SuperMujer.
  • Revisa tus tiempos y organízate. Revisa cuales tareas o actividades que realizas de manera ordinaria carecen de importancia y/o podrías omitir.
  • Dedica tiempo suficiente al descanso y al sueño. Disciplínate para dormir entre 7 y 8 horas diarias todos los días. Tu salud y tu estado de ánimo te lo agradecerán.
  • Además de considerar el tiempo que dedicas al trabajo y a la familia, separa tiempo para TI, acude a tus revisiones con regularidad: CUIDATE

 

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