El inicio de clases representa una serie de retos para educadores, alumnos y padres de familia. La vuelta a las aulas, deseada por algunos con interés y entusiasmo, para muchos supone volver a la rutina, a las tareas, deberes y obligaciones a fin de lograr los objetivos propuestos por los sistemas de educación. Facilitar el proceso de aprendizaje es una tarea ardua, en la que confluyen una serie de factores individuales, familiares y sociales. Tanto maestros como estudiantes, requieren ser capaces de sortear una serie de dificultades para alcanzar las metas educacionales.

Los maestros, por su parte, más allá de proveer determinadas asignaturas, requieren de conocer al alumno, identificar sus necesidades y estilo de aprendizaje, manejar la dinámica grupal, cumplir con los requerimientos impuestos por la institución y el sistema educativo, entre muchas otras capacidades. Las altas demandas que sobre esta profesión existen, así como en algunos casos la falta de recursos para responder a tales demandas, hacen que sean estos una de las profesiones en las que el ESTRES y el BURNOUT o Síndrome del Trabajador Quemado estén presentes.

Por su parte, los niños y jóvenes hoy día también se enfrentan a distintos retos y dificultades en el ámbito escolar. Levantarse temprano, volver a la rutina, hacer los deberes, las actividades extracurriculares hasta los problemas de aprendizaje y atención, el bullying, entre otros, forman parte de lo que deberán enfrentar con apoyo de sus padres. El estrés a edades tempranas, es también en la actualidad motivo de atención en la consulta psicoeducativa.

Por lo anterior, estas son algunas recomendaciones para reducir el estrés del regreso a clases para maestros, niños y padres de familia:

 

PARA MAESTROS

  • PROCURA LA DIVERSION EN EL AULA. Comparte con tus alumnos bromas, historias y juegos mentales. Harás que tus estudiantes se mantengan interesados y promoverás un ambiente propicio para el aprendizaje.
  • CUIDA TU SALUD. Es importante como en cualquier profesión que comas a horas regulares, duermas suficiente (aunque tengas mucho que calificar) y realices una rutina diaria de ejercicio.
  • APRENDE ALGO NUEVO Y COMPARTELO. No solo te servirá a ti el adquirir nuevos conocimientos, sino que también enriquecerá tu trabajo así como a tus estudiantes
  • AYUDA A OTROS. Comparte también tu conocimiento con otros profesores del colegio en el que trabajas. Si quieres ampliar tu red de ayuda, crea un blog y escribe de manera regular. Esto también te ayudará a poner en orden tus ideas.
  • HAZLE EL DIA A ALGUIEN. Usualmente los padres de familia reciben llamadas del colegio cuando algo malo ha sucedido con su hijo. Llama a un padre de familia para decirle lo mucho que ha progresado sin hijo, y descubre el efecto que puede tener este acto tan simple. Puedes también enviar una nota de agradecimiento o tener un pequeño detalle con tu administrador o supervisor.
  • SONRIE. Intenta sonreír aun cuando no te sientas especialmente alegre. La sonrisa tiene un efecto muy poderoso y tus estudiantes te sonreirán de vuelta.
  • REDECORA. Procura que el aula sea un sitio agradable y cómodo para trabajar.
  • CONFIA MAS EN TUS ALUMNOS. Haz del proceso de aprendizaje un proceso dinámico, haz que estos se involucren y participen.

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PARA ALUMNOS Y PADRES DE FAMILIA

  1. DATE A TI Y A TUS HIJOS UNOS DIAS PARA RETOMAR LA RUTINA. Los niños más pequeños requerirán generalmente mayor tiempo para lograrlo. Se paciente y tolerante.
  2. SE TOLERANTE. Si es su primera vez en el colegio, la angustia de separación puede también requerir de tiempo para superarlo. Te sorprendería saber que muchas mamás se angustian más que los propios hijos cuando los dejan en la escuela?
  3. MANTEN COMUNICACION CON LA ESCUELA Y MAESTROS. Si trabajas, el suscribirte a la página del colegio y darte de alta en la lista de correos te mantendrá informada de los sucesos generales. La mayoría de las escuelas tienen horarios para atender a los padres, obtén una cita, aclara dudas y crea una relación positiva con los maestros de tus hijos. Los maestros, además de serlo, son seres humanos como tú.
  4. FAMILIARIZATE. Si cambiaste a tus hijos de escuela en este ciclo escolar, es importante que tanto tus hijos como tu se familiaricen con las reglas y puedan hacer nuevas amistades. En la medida en que tus hijos lo logren, el nuevo ambiente les será menos amenazante.
  5. RELAJATE. Al menos la primera semana suspende las clases vespertinas.
  6. PROVEE a tus hijos de un espacio cómodo y tranquilo para hacer sus deberes escolares. Sea que tu estés presente, o sea otra persona, no prendan la televisión, y recuerda: la tarea es del niño, no tuya (o de la persona a cargo de su cuidado).
  7. PROCURA si trabajas, hablar con ellos durante el trayecto a la escuela, a la hora de la comida y en todo momento posible. No te limites a hacer preguntas sobre si cumplió o no con su tarea, interésate más en saber cómo se siente, que observa, y que sucede alrededor de él o ella.
  8. HABLA con tus hijos respecto a la utilidad de lo que están aprendiendo en ese momento. El aprendizaje significativo ocurre cuando al educando le hace sentido “eso” que está aprendiendo en su vida diaria.
  9. PREPARA o pide a quien te ayude prepararles un lunch nutritivo. La comida chatarra, no solo contribuye a la obesidad, sino también afecta su rendimiento intelectual.
  10. HAZ QUE DUERMAN TEMPRANO. Aunque quieras “disfrutarlos” por la noche porque trabajaste todo el día, dormir suficientes horas favorece también su capacidad de aprendizaje. Los niños pequeños deben dormir 10-11 horas y los más grandes 8-9 horas.
  11. Y por supuesto, técnicas de relajación como la respiración diafragmática y la relajación muscular progresiva, así como ejercicios para fortalecer su atención y memoria pueden ser enseñadas a niños y jóvenes para controlar el estrés y mejorar su desempeño en el aula.

 

En Transforma tu estrés te apoyamos en este regreso a clases. Consúltanos.